A Oscar Armando Yanes González, se le considera pionero del periodismo televisivo en Venezuela. Este comunicador, escritor, profesor, parlamentario y presentador, nació el 25 de abril de 1927 en Caracas, ciudad donde vivió y murió a sus 86 años de edad.

Yanes aseguraba que el día más importante de su vida fue cuando conoció la Biblioteca Nacional. En sus vacaciones, aparte de trabajar en una panadería, pasaba desde las 8:00 am hasta las 5:00 pm leyendo. Amaba los textos de Julio Verne, quien le despertó las ganas de viajar, de ir a sitios lejanos y de hacer reportajes sobre hechos insólitos.

Estos impulsos se vieron correspondidos cuando, a pesar de estar listo para estudiar psiquiatría, conoció la existencia de la primera escuela de periodismo en Venezuela, la de la Universidad Libre “Augusteo”, por un aviso en el diario El Universal. 

A este lugar ingresó a estudiar su licenciatura para luego comenzar una larga carrera, marcada por su trabajo como corresponsal de guerra en Vietnam, periodo en el cual hizo seis reportajes llamados “La Guerra en el Mar”; “La Guerra en el Aire”; “La Guerra en la Selva”; “El Vietcong”; “La Religión” y “La Mujer Vietnamita”. Estos fueron distribuidos por toda América Latina.

El caraqueño ganó en tres ocasiones el Premio Nacional de Periodismo y fue merecedor también del  Premio Monseñor Pellín, el Primer Premio de la Asociación de Escritores de Venezuela y el premio Silver Book de la Editorial Planeta. No cabe duda que destacó en la historia de la comunicación venezolana, por ello y, a propósito de su natalicio, aprovechamos para rescatar una reflexión de la periodista Milagros Socorro publicada en el sitio La Gran Aldea, sobre la figura de Yanes en la historia nacional:

“Al revisar textos y entrevistas televisivas de Oscar Yanes, para escribir esta nota, he quedado impresionada con su cultura, solvencia intelectual y capacidad premonitoria. ¿Acaso era desconocida la solidez de la formación de tan célebre periodista? No. La verdad es que no. Si en el último cuarto de siglo 20 venezolano se hubiera solicitado una lista de los periodistas más inteligentes, sagaces y conocedores de la realidad nacional, de seguro Oscar Yanes habría estado entre los primeros cinco. Pero quizá no hubiera ingresado con tanta facilidad en el conjunto de los hombres mejor formados del país. Una injusticia. Atribuible a la personalidad pública de Yanes, asociada más al buen humor, a cierta jovialidad provinciana, que a la solemnidad de un intelectual de fuste”.

“Pongamos un ejemplo para hacer visible nuestro punto”, continúa Socorro, “Oscar Yanes era una figura de la televisión, autor de numerosos títulos y congresista del Parlamento Nacional. Lo mismo que Arturo Uslar Pietri y en la misma época. Pero eran percibidos como perfiles distantes. Uslar era el tribuno, el erudito, y Yanes, el ocurrente. Una injusticia.”

Con información de Venevisión y Culturizando