El concepto de banco es explicado desde la escuela y, por su implicación en el día a día, está muy normalizado. Vale recordar que los bancos son “establecimientos que se encargan de concentrar y regular las operaciones de crédito”, según el Manual de Términos Bancarios. 

Economipedia amplía la definición: “Un banco es un tipo de entidad financiera de crédito cuyo principal fin es el control y la administración del dinero, por medio de distintos servicios ofrecidos como el almacenaje de grandes cantidades de dinero, realización de operaciones financieras o la concesión de préstamos o créditos, entre otros”.

Los bancos, en conjunto, conforman a la banca de un país o una región. Existen diferentes tipos de banco, clasificación que corresponde a elementos como la propiedad y el tipo de operaciones que realizan. Se desarrollará a continuación:

Según su propiedad:

  1. Banco público: su capital es aportado por el Estado. 
  2. Banco privado: su capital es aportado por accionistas particulares. 
  3. Banco mixto: su capital es aportado tanto por privados como por el sector público.

Según su actividad:

  1. Banco Central: es el encargado de emitir los billetes y monedas, resguardar el valor de la moneda y, entre muchas otras funciones, regular la actividad del resto de los bancos.
  2. Bancos comerciales: son aquellos que reciben los fondos en forma de depósito y, con base en estos y agregando recursos propios, otorga préstamos, créditos y otros. Realizan y ponen a disposición del público su estructura para realizar múltiples operaciones comerciales de las cuales obtiene un porcentaje de ganancia.
  3. Bancos de empresas: funcionan de manera similar a los bancos comerciales, pero su foco de atención son las corporaciones de diversos tamaños, es decir, no tienen clientes personales. Comercializan, para empresas privadas, productos muy específicos como descuentos de efectos, líneas de crédito o gestión de recibos.
  4. Bancos de consumo: son todo lo contrario a la clasificación anterior, ya que se enfocan solo a las personas y por ello los productos que ofrecen están limitados a las cuentas corrientes, tarjetas de crédito, hipotecas y créditos de consumo. Su negocio es minorista.
  5. Bancos de tesorería: estos trabajan directamente con las operaciones entre empresas o incluso entre bancos.
  6. Bancos hipotecarios: se encargan de atender las necesidades de financiamiento que tienen los clientes que desean obtener créditos dejando como garantía una vivienda de su propiedad y, sobre todo, aquellos que desean vender, comprar y reformar viviendas, garajes, locales comerciales e inmuebles de todo tipo.
  7. Bancos de inversión: actúan como asesores de clientes interesados en la compra y venta de acciones.