Tal y como el término lo indica, desintermediar es prescindir de un intermediario. En el mundo de las finanzas, ocurre cuando la transferencia del ahorro financiero desde los agentes superavitarios hacia los agentes deficitarios se produce de manera directa. 

Los agentes superavitarios son los que no realizan un consumo total de sus ingresos, es decir, sus entradas de dinero superan a sus gastos. Por el contrario, los agentes deficitarios consumen un monto mayor al de sus ingresos, es decir, sus gastos superan sus entradas. 

Ante este escenario de superávit y déficit, el dinero puede fluir directamente desde los oferentes a los demandantes de fondos sin pasar por una institución financiera, esto es cuando existe la desintermediación.

En este sentido, “se desarrolla un mercado paralelo extrabancario”, según el Manual de Términos. La Cámara de Fondos de Inversión de Costa Rica expone que “el mercado de valores constituye el principal mecanismo a través del cual se produce dicha desintermediación, ya que a través de él los inversionistas (individualmente o colectivamente en un fondo de inversión) «prestan» su dinero directamente a las empresas comprándoles certificados de deuda, y no depositándolo en un banco para que sea éste quien lo preste”.

Como en todo proceso, existen ventajas y desventajas. En el primer caso se encuentra la cercanía entre las dos partes, la eliminación de condiciones externas que supone la participación de terceras entidades, la disminución de comisiones y la flexibilidad, comunicación y rapidez en el desarrollo del acuerdo. 

Por supuesto, no todas son bondades. Entre las desventajas está la reducción de garantías, como las que puede otorgar un banco; así como la necesidad de un cambio de mentalidad y la manera de entender las operaciones monetarias. Esto último, en algunos casos, puede suponer una inversión monetaria para modificar los procedimientos, equipos y protocolos.

Con información del Manual de Términos Bancarios y agicap.com