De profesión, abogado; de oficio, presidente. Luis Herrera Campins falleció un día como hoy en 2007. Aunque su nombre suele recordarse por su presencia en el Palacio de Miraflores entre 1979 y 1984, Herrera Campins también tuvo una carrera dentro del mundo periodístico.

Mientras estudiaba Derecho en la UCV, ejercitó el periodismo político en el diario El Gráfico. También, siendo joven, trabajó en los diarios Surcos, El Impulso y en la revista de la Unión Nacional de Estudiantes. 

Más adelante, en medio de su exilio, fundó el periódico llamado Triángulo Informativo Europa – Las Américas, con el que, junto a otros dirigentes de COPEI que se encontraban en su misma situación en España, alentaba la resistencia a la dictadura.

Durante su periodo presidencial, Herrera Campins siguió viviendo los principios periodísticos. Cuenta Milagros Socorros para Prodavinci que “En el Salón de los Espejos, como se llamó siempre, el presidente Luis Herrera Campins solía hacer sus ruedas de prensa. Los periodistas no debían enviar sus preguntas por anticipado. Solicitaban asistencia, enviaban sus credenciales y ya. Lo mismo se aplicaba a los corresponsales de medios de comunicación del interior y del extranjero. “Allí llegabas”, recuerda la periodista Rosana Ordóñez, “y preguntabas lo que quisieras. Luis Herrera trataba de que fuera mucha gente, pero la producción estaba a cargo de Daniel Perdomo, quien escogía a los principales periodistas. De cualquier manera, no había nadie vetado y el presidente Herrera jamás se negó a responder ninguna pregunta.””

Años más tarde, una vez finalizado su mandato (que destacó culturalmente por la llegada al país de la televisión a color), volvió a desempeñar su oficio como periodista dando a conocer sus ideas del acontecer político nacional e internacional en la revista Voz y caminos, creada por él.