Arístides Rojas estaría cumpliendo este mes 195 años de edad. Fue un escritor, naturalista, médico, historiador y periodista venezolano. Tras su muerte dejó una huella profunda en la historia de Venezuela pues se le considera uno de los más destacados divulgadores científicos que ha tenido el país.

En vida, bajo seudónimos como Bibliófilo, Camilo de la Tour, Provincial y ED Aubry, publicó centenares de artículos literarios, folclóricos, científicos, de costumbres, sobre geología, sismología, estadística e historia.

A estos impulsos como escritor les benefició que, tras la muerte de su padre, se dedicó a la editorial familiar Rojas Hnos., donde publicó algunos estudios sobre ciencias naturales, materia en la que se especializó durante sus viajes a Estados Unidos y Francia.

Después de algún tiempo en el exterior, Rojas regresa al país. Años más tarde, con el naturalista, botánico y zoólogo alemán, Adolf Ernst. Ambos emprenden la tarea de fundar la Sociedad de Ciencias Físicas y Naturales, desde donde el científico continúa contribuyendo con la historiografía venezolana.

Dentro del mundo de la ciencia, también tuvo interés y participación en los estudios sobre la flora y fauna, la arqueología, la heráldica, la numismática, la espeleología, la antropología y la lingüística.

De este ilustre caraqueño del siglo XIX quedaron cientos de artículos literarios y científicos, al igual que algunos textos divulgativos, entre los que destacan Apuntes para el repertorio de plantas útiles de Venezuela; la actualización y adaptación para el público infantil de la Geografía de Venezuela, de Agustín Codazzi; Un libro en prosa. Miscelánea de Literatura; Ciencia e Historia; Estudios Indígenas. Contribución a la historia antigua de VenezuelaLeyendas históricas de Venezuela; Orígenes Venezolanos; El elemento vasco en la historia de Venezuela y Crónica de Caracas.

En este sentido, a Rojas se le atribuye la reconstrucción de la memoria colectiva del país y se destaca en gran medida su legado intelectual.