Acecinar es una de esas palabras que, aunque parece, no hemos escrito mal. Se trata de una expresión poco empleada, pese a que significa algo relativamente común. Acecinar es un verbo del ámbito gastronómico que significa salar y ahumar la carne. Viene de la palabra cecina, que es un tipo de carne deshidratada.

Para acecinar la carne hay que echarle sal, ponerla al humo y al aire. El proceso tiene como fin que estas se conserven, de hecho, es uno de los métodos de conservación más antiguos, de aquellos tiempos en los que los refrigeradores eran poco menos que comunes.