La pandemia de Covid-19 aceleró la transformación digital que ya venía andando en todos los sectores de la sociedad. Ante las restricciones de movilidad, los seres humanos tuvieron que acudir a la tecnología para adquirir productos y servicios, lo que le dio un impulso tremendo al comercio electrónico durante los últimos dos años.

Foto_interna (1)Según informes de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, el incremento en las operaciones de ventas minoristas en línea fue de un 20% a nivel global en promedio. Esto es un porcentaje altísimo, considerando que en años anteriores los aumentos rondaban el 5%.

Esta nueva realidad es el corolario de un proceso de evolución que se ha dado de manera vertiginosa, gracias a la ampliación de un mercado cada vez más demandante y de la expansión de la Internet como un canal de comunicación internacional.

Asimismo, las redes sociales se han convertido en espacios con los cuales no solo empresas sino personas naturales están entrando en las ventas digitales indirectas.

Todo empezó con Michael Aldrich

El nacimiento de las compras en línea data de 1979, cuando el emprendedor inglés Michael Aldrich conectó una televisión doméstica modificada a un ordenador de procesamiento de transacciones a tiempo real a través de una línea telefónica doméstica.

Sin embargo, la primera compra online tuvo que esperar. No fue sino hasta 1984 cuando la inglesa Jane Snowball usó el sistema creado por Aldrich para adquirir margarina, huevos y Corn Flakes de la empresa Tesco.

El momento clave para el desarrollo del comercio electrónico fue en 1991, ya que entonces la Fundación Nacional de Ciencia de los Estados Unidos de América (EUA) permitió al sector empresarial usar el Internet con fines comerciales.