En los últimos tiempos muchas personas han descubierto que pueden explotar sus habilidades de negocio, siguiendo su espíritu de emprendimiento. Es decir, sacándole provecho a las cualidades personales, desarrollan ideas en pro de un crecimiento personal y económico. 

A la hora de buscar tu espíritu de emprendimiento lo primero que debes hacer es establecer un propósito claro, a pesar de que el objetivo a primera instancia para tu negocio sea “ganar dinero” o “convertirte en tu propio jefe”, sin importar la razón, debes tener convicción, buenas ideas y estrategias para vendérselo al mundo.

Sin un propósito claro es difícil que los proyectos se consoliden, por lo que puede ser fácil sucumbir ante las adversidades, incluyendo cambios sociales o económicos. Establecer un propósito te ayudará a analizar mejor las decisiones que tomes. Ten en cuenta que toda acción a ejecutar debe ser coherente con el plan de trabajo.

Desde el punto de vista emocional, tener claro el propósito ayuda a la productividad y al confort de quien lo desarrolla, a final de cuentas si estas invirtiendo muchas horas de tu día en algo que no se alinea mínimamente con tus ideales personales, se convierte en una obligación.

Aunque suene cliché, si estas forzándote para obtener los resultados que esperas y aun así no lo consigues puede que realmente no estés emprendiendo en algo que te apasione.

Emprendedores

¿Cómo definir tu propósito?

  • Es importante conocerte, considerar tus fortalezas, aspiraciones, talentos, hobbies, experiencia profesional, superaciones. Identificar a las personas a quién admiras y por qué.
  • Encuentra un motivo, algo que te apasione, en lo que creas y que puedas mantenerlo a medida que el negocio va creciendo. El propósito debe ser la prioridad estratégica de la empresa.
  • Evalúa las demandas del mercado y estudia lo que podría ser tu competencia.

Si decides emprender en un país diferente al tuyo, tu principal propósito podría ser; entender el entorno al que te enfrentas e instruirte sobre los patrones de compra y venta de dicho país.

Apóyate en las herramientas digitales

Las redes sociales son una herramienta a tu favor para dar a conocer tu propósito, a través de ellas estableces relación directa con tus clientes y te permite mostrar tu factor único y diferenciador.

Enamórate de tu negocio y de sus frutos por más pequeños que sean, siéntelo y transmítelo. 

El propósito de un emprendimiento debe ser un reflejo de tu personalidad, defínelo y trabaja duro para lograrlo.