BOD Préstamo Familiares¿Cuántas veces hemos escuchado la frase “el dinero no tiene amigos”? Por lo general, quien la dice, intenta evitar un mal rato a aquel que está pensando dar un préstamo a alguien cercano.

Y es normal. El préstamo, en cualquier modalidad, está sustentado principalmente en la confianza de ambas partes. Cuando llega un familiar o amigo solicitando una ayuda para solventar un problema financiero, usted seguramente queda en la incómoda posición del Ejecutivo de Negocios de un banco que debe decidir si aprobar o rechazar dicha solicitud.

Como el Ejecutivo de Negocios de un banco (digamos B.O.D.), usted debe analizar todos los detalles. ¿Quién te está solicitando el préstamo? ¿Para qué necesita el dinero? ¿Cuánto tiempo tardará en devolverlo? Pero, a diferencia del Ejecutivo, existe la posibilidad de que un “no” sea inaceptable por el riesgo a resquebrajar la relación que existe entre las partes.

Por tanto, cuando familiares y amigos se acercan a solicitarte dinero, y te conviertes así en banquero, ten en cuenta las siguientes recomendaciones:

  1. Busca una alternativa no financiera: En ocasiones la solución no necesariamente implica dinero. Escucha con atención la coyuntura por la cual atraviesa el familiar o amigo que solicita el préstamo y evalúa si puedes ayudarlo de otra manera.
  2. Presta como si fuera un regalo: Puede parecer contradictorio porque la intención del post es ayudarlo a mantener unas finanzas personales saludables, pero es importante prestar una cantidad de dinero que no genere desequilibrio en su propia economía. Aunque no existen datos “oficiales” al respecto, la probabilidad de ver ese dinero de vuelta suele ser baja.
  3. Coloque las reglas por escrito:  Otra frase muy común es esa de “el papel lo aguanta todo”. Ponga reglas claras a la hora de realizar el préstamo, llegue a un acuerdo y coloque todo por escrito. Un abogado quizás sea una figura exagerada, pero en la medida de lo posible, revista de compromiso el pacto realizado.
  4. Conviértete en cobrador: En los bancos existe la figura del departamento de cobranzas, encargados de hacer que el dinero prestado vuelva para poder mantener el flujo del negocio. Como usted es su propio banco, la labor de cobranza la debes hacer tú mismo. Cobrar es una habilidad, y como tal debe desarrollarse. Si se estableció un plazo para el pago, esté atento y alerte del vencimiento del mismo.
  5. No comprometas el futuro: Muy en relación con el punto 2. No debes comprometer tú futuro y el de los tuyos prestando dinero de tu fondo de ahorros o vendiendo algún activo. Recuerda que es una ayuda la que estás brindando.

En conclusión, el préstamo a familiares y amigos es algo muy común, aunque no por común deja de ser un tema difícil de abordar. No importa en qué lugar de la ecuación te encuentres (prestatario o prestamista), ten presente que es un compromiso establecido entre dos partes que se conocen, se estiman, y que no deberían separarse por una situación coyuntural.

Establezca reglas claras, ayude con lo que pueda y verá que no será necesario marcar distancia de familiares o amigos.